Cuando pensamos en la palabra cambio, sobre todo en lo que respecta al mundo actual, solemos imaginarnos determinadas personas en cargos importantes ejerciendo alguna modificación que provoque un cambio radical en la historia. Imaginamos grandes cosas sucediendo, a partir de las cuales podamos identificar un "antes" y un "después".
Si bien estos sucesos los llamamos correctamente "cambios", es muy poco probable que sucedan a ese nivel. Si el cambio de la historia queda en manos de apenas una persona, ¿qué rol nos queda representar a los demás?
Como pequeño sector de este inmenso universo del cual formamos parte, cada uno de nosotros tiene en sus manos el futuro del planeta y de la raza humana. No hace falta tener un alto cargo en una institución pública, ni haber publicado un libro, ni ser productor o director de un programa de televisión, ni ser gerente de una empresa, como tantas otras posibilidades. Hace falta simplemente una gran cualidad llamada predisposición, a la cual debemos adicionarle la búsqueda del rol que a cada uno de nosotros le toca vivir en el ambiente que nos rodea.
¿Cómo descubrirlo?
Esa no es una tarea fácil, y tampoco crean que yo tengo la respuesta.
Soy de aquellos que piensan que cada persona llega al mundo con una misión, considerando esta palabra de la misma manera que considero las formas de lograr un cambio en el aspecto que sea.
Todos somos y estamos por algo, y con ese objetivo tenemos que vivir nuestra vida.
Cuando miro un poco a mi alrededor, veo la gente tan atareada con su trabajo, corriendo de un lado para el otro... En los últimos años de escuela secundaria, todos los chicos desesperados intentando afirmar qué carrera estudiarían al recibirse... pensándolo como una carrera, con el sentido literal de la palabra, y no como una meta a la cual aspirar. Todo como una rutina (porque "algo hay que seguir..."), mas no como un deseo de ser.
Todo esto me hizo pensar qué es lo que yo quiero para mi futuro, pero no para vivir rutinariamente y simplemente "sobrevivir", hasta que la muerte decida llevarnos a otro sitio.
Quiero ayudar, quiero hacer mi parte del cambio definitivo del mundo, desde el lugar que sea, el humilde espacio que como persona ocupo en la sociedad. Deseo recibirme, sí, pero de algo que sé que tendrá un por qué de su existencia, y que sea el inicio, o quien sabe la continuación, de un paso a favor.
Cuando elegí estudiar Profesorado de Nivel Inicial no lo hice simplemente por elegir... tenía un objetivo.
Sabía que una parte fundamental en la formación de una persona es en sus primeros años de vida. Esa etapa la vivimos en el jardín de infantes, donde comenzamos a socializarnos fuera del ambiente familiar y a conocer otros aspectos del mundo que nos resultaban totalmente desconocidos. Estamos por primera vez alejados de la gente que nos crió al nacer, y somos muy afines a nuestra maestra de grado, la señorita.
También, en el tiempo que estudié esa carrera, pude observar varios jardines de infantes (además de otras cosas que conocemos por los medios de comunicación), y las relaciones que llevaban las maestras con sus alumnos, la voluntad de las docentes, y hasta qué punto tenían realmente vocación.
Créanme, ¡se nota muchísimo cuando hay vocación!
Conociendo todo esto, decidí colaborar en esta formación. Pensé en ser maestra, mas no de cualquier edad. Quería ser parte del crecimiento personal de estos niños, de esta base tan importante como es la infancia, de manera que cuando crezcan puedan vivir de una mejor forma los años restantes de su vida.
Al abandonar la carrera, y después de estos años de haberlo hecho, siento que de alguna forma dejé de lado mi objetivo. Ahora ya no seré maestra (al menos no por ahora), mas puedo buscar la misma meta desde ese otro lugar que decida elegir.
No sé exactamente cuál será, pero sé que de una u otra manera, todos podemos ser parte del cambio.
Como pequeño sector de este inmenso universo del cual formamos parte, cada uno de nosotros tiene en sus manos el futuro del planeta y de la raza humana. No hace falta tener un alto cargo en una institución pública, ni haber publicado un libro, ni ser productor o director de un programa de televisión, ni ser gerente de una empresa, como tantas otras posibilidades. Hace falta simplemente una gran cualidad llamada predisposición, a la cual debemos adicionarle la búsqueda del rol que a cada uno de nosotros le toca vivir en el ambiente que nos rodea.
¿Cómo descubrirlo?
Esa no es una tarea fácil, y tampoco crean que yo tengo la respuesta.
Soy de aquellos que piensan que cada persona llega al mundo con una misión, considerando esta palabra de la misma manera que considero las formas de lograr un cambio en el aspecto que sea.
Todos somos y estamos por algo, y con ese objetivo tenemos que vivir nuestra vida.
Cuando miro un poco a mi alrededor, veo la gente tan atareada con su trabajo, corriendo de un lado para el otro... En los últimos años de escuela secundaria, todos los chicos desesperados intentando afirmar qué carrera estudiarían al recibirse... pensándolo como una carrera, con el sentido literal de la palabra, y no como una meta a la cual aspirar. Todo como una rutina (porque "algo hay que seguir..."), mas no como un deseo de ser.
Todo esto me hizo pensar qué es lo que yo quiero para mi futuro, pero no para vivir rutinariamente y simplemente "sobrevivir", hasta que la muerte decida llevarnos a otro sitio.
Quiero ayudar, quiero hacer mi parte del cambio definitivo del mundo, desde el lugar que sea, el humilde espacio que como persona ocupo en la sociedad. Deseo recibirme, sí, pero de algo que sé que tendrá un por qué de su existencia, y que sea el inicio, o quien sabe la continuación, de un paso a favor.
Cuando elegí estudiar Profesorado de Nivel Inicial no lo hice simplemente por elegir... tenía un objetivo.
Sabía que una parte fundamental en la formación de una persona es en sus primeros años de vida. Esa etapa la vivimos en el jardín de infantes, donde comenzamos a socializarnos fuera del ambiente familiar y a conocer otros aspectos del mundo que nos resultaban totalmente desconocidos. Estamos por primera vez alejados de la gente que nos crió al nacer, y somos muy afines a nuestra maestra de grado, la señorita.
También, en el tiempo que estudié esa carrera, pude observar varios jardines de infantes (además de otras cosas que conocemos por los medios de comunicación), y las relaciones que llevaban las maestras con sus alumnos, la voluntad de las docentes, y hasta qué punto tenían realmente vocación.
Créanme, ¡se nota muchísimo cuando hay vocación!
Conociendo todo esto, decidí colaborar en esta formación. Pensé en ser maestra, mas no de cualquier edad. Quería ser parte del crecimiento personal de estos niños, de esta base tan importante como es la infancia, de manera que cuando crezcan puedan vivir de una mejor forma los años restantes de su vida.
Al abandonar la carrera, y después de estos años de haberlo hecho, siento que de alguna forma dejé de lado mi objetivo. Ahora ya no seré maestra (al menos no por ahora), mas puedo buscar la misma meta desde ese otro lugar que decida elegir.
No sé exactamente cuál será, pero sé que de una u otra manera, todos podemos ser parte del cambio.

Texto escrito originalmente el 17 de Marzo de 2007




Holaaaaaaaaaaa, que tal?? queria darte las gracias por dejarme ser parte de ti y tu mundo y por ser una de las personas elegidas por ti para visitar este nuevo blog.
ResponderEliminarEspero que el inicio de este blog coincida con el inicio de una alegria eterna y de la que eres merecedora ;).
Muchos besos y abrazos guapaaaaaaaaaaaaaa
Hola chili!!! Ya sabes quien soy no?? Bueno me alegra encontrar ganas de cambiar algunas cosas o, por lo menos, las que esten a nuestro alcance... Yo a veces me siento una persona demasiado pequeña para lograr que un pequeño cambio mio ayude en algo al gran cambio, pero aun asi... lo intento dia a dia desde mi pequeño lugar... ese que ocupo... sabes??
ResponderEliminarEspero que nunca se te vayan estas ganas de cambiar las cosas y que nada ni nadie te desaliente... Sabe que siempre desde mi pequeño lugar te voy a estar acompañando y ayudando... Te quiero muchisimo monchita!!!!!!!!!!!!!! Muchos besos!!! y nos vemos pronto!!!
Desi
Pues si tu relato supera los 19 q escribi sobre mis desavenencias ojala q se me pegue algo de tus estilo de ver las cosas,y de esa orma mejorar mis relatos, interesante, me hizo pensar, y muchas de esas cosas yo tb lsa veo no todos parte del cambio pero el cambio es parte de nosotros? o esta dentro de nosotros muchos tenemos el temor de verlo o sacrlo pero debemos decir aki estoy o cuenten conmigo, creo q son 2 frases q facilmente pueden ayudar en cualquier cambio q deseemos
ResponderEliminarBuenas!
ResponderEliminarHoy re-leí tu entrada.
A mi parecer la situación actual de como estamos es por los valores que se manejan o, mejor dicho, por los que no. >.<
A la gente no le importa la persona que tiene al lado. Solamente vivimos en un mundo donde interesa el bienestar propio y listo. Solo importa sobrevivir y el éxito.
Entonces, al creer solo en eso el mundo no puede cambiar... sin embargo, soy un ferviente creedor de que las cosas pueden ser diferentes y el mundo se puede transformar en un lugar mejor.
Como dice Ikeda sensei: "La juventud es el futuro". Por lo cual, hay que trabajar para cambiar la mentalidad hedonista de nuestros contemporaneos y, de esa manera, entre todos mejorar el lugar en el que vivimos.
Me parece que la manera más "sencilla" es la de ayudar aunque sea a una persona. Lograr un profundo cambio en ella y que luego este ayude a otra. Entonces, lograriamos una gran cadena donde de a poco transformariamos el mundo en el que vivimos.
Una película que ilustra muy bien esto es "Cadena de favores".
Ademas, es necesario poder vivir con alegría. Disfrutar de la vida! no sufrirla! que nos apasione! Tenemos que vivir en base a nuestros sueños y a nuestra pasion! No sirve de nada ser un simple robot y/o dejarse llevar por la corriente.
Se podria decir que para poder cambiar el mundo. Deberiamos darnos cuenta de que somos distintos en esencia, pero tambien somos iguales. Por lo cual, todos merecen nuestro respeto, cariño y ayuda.
Nos vemos Sil! me fui a la que sigue. xD
PD: Si si deje medio inconcluso pero me mareo dentro de mis pensamientos y no puedo poner bien en claro todo... sin embargo... creo que la idea se entiende... besos!