miércoles, 29 de abril de 2009

∂єѕ¢σиσ¢ι∂σ

¿Dónde viví tantos años?
¿Dónde...
que ni el tono de tu voz
se asemeja a lo que alguna vez sentí haber vivido...?



Escrito por el alma de la autora de este blog
el día Miércoles 29 de Abril de 2009

sábado, 11 de abril de 2009

¢σяαzóи тєямιиαℓ

Se enfermó el corazón... de amor. Cayó ahora en el padecimiento de un virus que venía incubando... ¿o será que alguien contagió ese pesar?

Los latidos patalean cada vez con menos potencia. Su memoria comienza a desconocer la palabra "esperanza", y la soledad comienza a apropiarse de su cuerpo, ya casi sin latir.

Duele... Se empiezan a sentir los pasos de historia acabada, final que debía desconocerse para siempre.
¿Qué pasó? ¿Quién pasó? ¿Por qué los deseos nunca desean llamarse de otra manera?

Mi corazón paró. Su cuerpo -apenas figurado- cae lentamente, total y plenamente rendido a los pies de las promesas que nunca dejaron de serlo...

Escrito por el alma de la autora de este blog
el día Sábado 11 de Abril de 2009

miércoles, 8 de abril de 2009

ρєqυєñσ gяαи αρσятє

Hoy no voy a subir ninguna entrada sobre algún tema en particular.
Quiero aprovechar este espacio para poner -desde mi lugar ínfimo- un granito minúsculo de arena. Sé que no seré la única que lo haga, así que no me deprime lo pequeño que éste sea. Estoy convencida de que juntos haremos un enorme arenero.

Con este fin, les dejo aquí un enlace de un nuevo blog, que compartirá con sus lectores espacios para la reflexión y el cambio de conciencia de todos y cada uno de nosotros.

¿Quieres ser parte?

lunes, 6 de abril de 2009

¢αятα ∂є υиα иυєνα νι∂α


Lo primero que recuerdo son unos rayos de sol entrando por mis pupilas, y la intensa presencia de unos seres extraños que me ahogaban en miradas. Me desperecé lentamente y con un poco de miedo, y giré de a poco mi cabecita con el deseo de ver algo conocido.

Allí estaba mi mamá, sobre una mantita verde que la abrazaba, y un bebedero con una capacidad mayor que su sed. La reconocí enseguida, pero ella no tuvo tiempo de verme porque su cansancio podía más que su voluntad.

Me sentí un poco más anidado, pero aún así no entendía por qué era el centro de atención. Se veían todos tan enojados...


Sin que tuviera tiempo de darme cuenta, uno de esos seres de dos patas se acercó bruscamente a mi cuerpito recién nacido y me agarró, sin preocuparse si estaba incómodo, y mucho menos de cómo me sentía... ¡era todo tan raro! ¡Nada era tan cómodo como la pancita de mamá!
Una sombra negra me envolvió, y el único hilo de luz que se veía por entre las arrugas se hizo rápidamente invisible...
Mis párpados comenzaron a sentir el cansancio irreversible del silencio eterno. Mi cuerpito se rindió en esa bolsa oscura... hasta que comencé a vivir otra vez...

Este lugar ya no era como la primera vez que abrí mis ojitos... había otros perritos como yo que enseguida se acercaron a recibirme. ¡Por fin me sentía como en casa! Nuestros cuerpos eran igualitos, pero se veía algo muy diferente entre ellos y yo...
No podía entender qué era, hasta que uno de ellos se sentó a mi lado, y con una voz sabia y alegre -pero tranquila- me dijo: "Allá en el mundo no es todo tan malo. Hay personas como las que tuviste la desdicha de conocer, pero también hay quienes tuve la gracia de conocer yo. Ahí de donde vengo no se maltrata ni se grita, solo se enseña. Desde el primer día que llegué me llenaron de besos y abrazos, y siempre fui uno más de ellos. Me cuidaron con todo lo que podían... ¡de verdad me sentía importante! Conocí lo más glorioso de la vida: el amor, y crecí con él hasta los últimos días de mi vida."

Me quedé totalmente atónito... Y fue allí cuando pude formular mi único deseo: tener la posibilidad, solo una, de sentir que para alguien mi vida era esencial, y que no podía negarme la oportunidad de vivirla.

Escrito por el alma de la autora de este blog
el día Martes 13 de Enero de 2009