domingo, 21 de septiembre de 2008

ℓα єѕ¢яιтυяα... у уσ

Hace un tiempo no muy largo descubrí "racionalmente" que me gusta mucho escribir. No tengo formación en eso, nunca hice cursos ni siquiera básicos de escritura... Sin embargo, me gusta, lo disfruto.
Empecé escribiendo unos intentos de poesías para el colegio, cuando la profesora de literatura nos hacía seguir algunas consignas. Luego, salió alguna que otra cosa en forma de prosa cuando quería expresar algunos sentimientos que tenía muy dentro de mí, y no encontraba otra forma de identificarlos. Hace alrededor de uno o dos años, comencé a escribir algunas cositas que no tienen versos, ni rimas, ni nada. Son simplemente textos, análisis de cosas de la vida que me dan para pensar algunas cuestiones. Son... tal vez sean debates conmigo misma.
Después de bastante tiempo, volví a retomarlo.

sábado, 20 de septiembre de 2008

єℓ яєѕυяgιя ∂є αℓgσ ∂єѕ¢σиσ¢ι∂σ

"El camino del artista" y mis anhelos interiores están haciendo surgir en mí sentimientos nunca antes conocidos. La creatividad oculta dentro de mi ser está comenzando a desinhibirse y a expresarse frente a lo antes temido: la mirada crítica de los demás.
Aún me falta mucho por descubrir de mis propias cualidades; sin embargo, el desear conocer algo nuevo en mí era algo que nunca antes había experimentado.

Recién comienzo a leer las primeras páginas de esos tres meses de camino, pero los primeros pasos me despertaron un interés que no suelo tener por la lectura.
Se hace fundamentalmente difícil encontrar un tiempo para mí misma y poder dedicármelo, sin sentir que esas horas son momentos perdidos...

martes, 2 de septiembre de 2008

єχρєяιєи¢ια ∂єѕ¢σиσ¢ι∂α

El sol se asoma con su tibio calor de la mañana. El reloj despertador marca la hora de levantarse para comenzar un nuevo día. El movimiento de las primeras horas... los ruidos, incluso los silencios.
Espío por entre las sábanas y miro la hora con ganas de quedarme un rato más. No es excesivamente temprano, pero lo pareciera. Mi cuerpo pide un rato más, y mi cabeza sabe que tiene cosas que hacer. ¿Mi corazón? Desea disfrutar nuevas experiencias... pero el cuerpo es más fuerte.
Vuelvo a cerrar los ojos, a la vez que muchas imagenes van pasando por mi mente. Tal vez recuerdos, quizás anhelos, o solamente historias.
Una voz que me resulta familar se 'entromete' en mi cuento gráfico. Ahora sí es hora de despertar. Los árboles y las paredes ya se acostumbraron a la luz del día y las baldosas están bien acondicionadas. La mañana quedó atrás. El sol comenzó a tener sueño y a disminuir su resplandor... y yo recién soy conciente (¿lo soy?) de todo lo que no he tenido el privilegio de disfrutar.