La luna, así como la vemos...Nos da sensación de romance, amor, tranquilidad, añoranza, anhelos, dulzura, intriga... y una infinidad de sentimientos intensos y encontrados. Nos gusta lo que vemos, nos inspira, nos transporta, nos invade...¡Las cosas que puede provocar una simple luna!
Pero... ¿es esa en verdad la luna? Aquello que vemos de ella ¿es su totalidad? ¿Es solo eso... o algo más?
Así como creemos conocer cómo es realmente la luna... ¿sucederá lo mismo con las personas? "No todo es lo que parece", y a la vez, no todo lo que vemos es lo que únicamente existe.
A veces la vida o las situaciones que nos toca vivir nos obliga a actuar de tal o cual manera. No siempre concuerda lo que mostramos a los demás con lo que somos realmente. Nuestro reflejo no siempre devuelve nuestra verdadera esencia.
Así como la luna, puede salir a la luz nuestro brillo, confianza, seguridad, espontaneidad, alegría, entusiasmo, sentimiento... aquello que les atrae a los demás y nos rodea de relaciones. Pero como existe una cara llena de "libertades de ser", también existe una opuesta, que puede mostrarse por momentos, con personas determinadas, en contextos específicos, o en personas concretas.
Nuestro ser está compuesto por ambas caras de la luna, aunque no siempre mostramos la misma...
Lo importante es saber que ese lado más sensible, un poco tímido, reservado pero a la vez desinhibido, dubitativo, por qué no temeroso... esa cara también existe. ¿Por qué temer liberarla? Siempre, ahí abajo, en el mundo, va a existir alguien que se sentirá orgulloso de ella.
Así como creemos conocer cómo es realmente la luna... ¿sucederá lo mismo con las personas? "No todo es lo que parece", y a la vez, no todo lo que vemos es lo que únicamente existe.
A veces la vida o las situaciones que nos toca vivir nos obliga a actuar de tal o cual manera. No siempre concuerda lo que mostramos a los demás con lo que somos realmente. Nuestro reflejo no siempre devuelve nuestra verdadera esencia.
Así como la luna, puede salir a la luz nuestro brillo, confianza, seguridad, espontaneidad, alegría, entusiasmo, sentimiento... aquello que les atrae a los demás y nos rodea de relaciones. Pero como existe una cara llena de "libertades de ser", también existe una opuesta, que puede mostrarse por momentos, con personas determinadas, en contextos específicos, o en personas concretas.
Nuestro ser está compuesto por ambas caras de la luna, aunque no siempre mostramos la misma...
Lo importante es saber que ese lado más sensible, un poco tímido, reservado pero a la vez desinhibido, dubitativo, por qué no temeroso... esa cara también existe. ¿Por qué temer liberarla? Siempre, ahí abajo, en el mundo, va a existir alguien que se sentirá orgulloso de ella.
Inspirada en "La luna" de El Rincón de la Soledad




Muchas cosas pasan por la mente al detenernos y observar la luna, casi siempre sinónimo del romanticismo o a veces también de la melancolía. Cuántas veces con la mirada clavada en el cielo, tratamos de descubrir aquello que hay en ella o imaginamos lo que sus manchas o formas internas nos sugiere. Ampliando la visión... y mirando también alguna estrella más brillante que otras, soñamos que tal vez allí se alberga el alma de alguien que quisimos mucho y partió antes que nosotros.
ResponderEliminarPero, volviendo a la luna y a su metafórica relación con las personas, me pregunto... ¿cuántas perso...lunas mostramos nuestra otra cara? ¿no será que a veces esa cara sensible, tímida la tenemos reservada para quienes realmente puedan descubrirla y valorarla y no la mostramos con asiduidad para que no nos lastimen, nos hieran?¿cuántas personas saben descubrir nuestra otra cara? ¿cuántos son los que saben descubrir nuestros sentimientos más profundos y el porqué de nuestras actitudes?
Muchas preguntas tal vez, pero una respuesta distinta para cada ser humano, porque todos somos diferentes, únicos e irrepetibles y las emociones, los sentimientos y reacciones de cada uno no son iguales. Habría que desacelerar en nuestro modo de vida, y detenernos a tratar de "descubrir" al otro y permitir también que el otro descubra nuestra "cara oculta" para permitirnos ser y actuar como realmente queremos y sentimos.
En mi humilde modo de ver, no es cuestion de cuantas personas son capaces de ver nuestra "cara oculta", esa cara que tenemos escondida y nos da miedo mostrar, sino a cuantas personas estamos dispuestos a mostrarsela.
ResponderEliminarComo bien dices, el miedo a que nos lastimen esta ahi. Y, en mi caso, cada vez que he sido capaz de demostrar mis cara mas oculta he terminado muy dolido, incluso cuando se que no lo han hecho con animo de hacer daño.
Se que me costara, de hecho ya hace casi un año de la ultima persona a la que estuve dispuesto de mostrar mi cara oculta y, como bien sabe Silvi, aun estoy reponiendome. De hecho, el desanimo sigue ganando a mis ganas de disfrutar. Pero se que pronto llegara el momento en el que todo cambie. Mientras, amigos como Silvi me ayudan cada dia a no desanimarme y a mantener una sonrisa en mi cara.
Por otro lado, Silvi, me alegra mucho que mi texto sobre "La Luna" te haya inspirado a escribir estas lineas tan lindas. Sigue asi.
Besitossssssssss
Buenas!
ResponderEliminarCoincido con Manuel "no es cuestion de cuantas personas son capaces de ver nuestra "cara oculta" [...] sino a cuantas personas estamos dispuestos a mostrarsela".
La vida nos lleva por diferentes caminos donde vamos conociendo a una gran diversidad de personas y ahí, a medida que avancemos seremos capaces de aprender a quienes mostrarles ese "lado oculto" de nuestro ser.
Sin embargo, no debería ser así lo siguiente: "Nuestro reflejo no siempre devuelve nuestra verdadera esencia." porque nuestro reflejo tiene que devolver siempre nuestra verdadera esencia. Solo que debe variar la cantidad de la misma. Es decir, unas personas podrán tener el privelegio y la felicidad de conocer todo nuestro ser y otras en menor medida. Pero, siempre deberíamos poder mostrar aunque sea un mínimo de nosotros mismos para que la gente se pueda maravillar con quienes somos.
Así que amor, en resumidas cuentas y repitiendo un poco. Nuestra esencia debe poder mostrarse siempre, pero según la persona mostrarle más o menos. Y digo, según la persona porque hay algunos que realmente no lo merecen por el tipo de ser que tienen.
En mi caso, me ha costado mucho poder encontrar esas personas que realmente esten orgullosas de mi "lado oculto". Pero la verdad que es maravilloso haberlo podido hacer más allá del dolor que hayan producido otras experiencias que de por si mismas fueron enriquecedoras. =D
Y, es igualmente maravilloso poder conocer ese lado de las personas que amo. =3
Ah! y la Luna es maravillosa en todo sentido. A mi me encanta porque, como tu comentas, nos hace sentir un monton de cosas cuando la miramos.
Un besote enorme amor mio!
Te amo con todo mi ser!
Cuidate mucho!
PD: perdon la ortografia y la correcion pero tuve que hacerlo a los pedos. >.<
PD2: lo que yo te comento podrias compararlo, tambien, con las fases de la luna. =D