lunes, 25 de agosto de 2008

υиα αℓєgяια ιи¢σи∂ι¢ισиαℓ

Tengo en mi memoria recuerdos perdidos de tiempos que ya ni sé cuando fueron. Apenas puedo percibir el ambiente y algunos sentimientos. Era de tarde-noche, estaba ya oscureciendo. El cielo bastante despejado, pero el aire muy falto de silencio. Parecía un día como tantos otros, pero que finalmente se convirtió en uno de esos días que recordaríamos para siempre.
Hoy la vida me dio una nueva oportunidad. Tengo la posibilidad de disfrutar de una vida saltarina, algo caprichosa y testaruda, pero hermosa. En una época donde la tristeza era lo cotidiano de mi vida, ella llegó con un revoloteo de colita y una preciosa carita de enamorada. Me llenó la vida de emoción, y la cara de sonrisas.
Ya han pasado meses desde ese 'primer día', y sin embargo sigo sintiendo la misma intensidad. ¿Qué misma? ¡Siento algo mucho más intenso!
Recibir tanta alegría al llegar a casa, percibir el aire de tristeza cuando uno se pone la campera para salir, ver a diario esa carita que pide a gritos una caricia, ¡siempre una más!, sentir ese calor de compañía cuando un día no fue como esperabamos, tener alguien que te espere en cada paso que das, y te quiera aunque de vez en cuando lo retes por sus macanas... eso sí que te hace sentir especial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te pareció esta entrada? ¿Querés decir algo? Hacelo acá.