Gordo, flaco, simpático, lindo, feo, aburrido, tímido, extrovertido, sincero, mentiroso, mujeriego, nerd, "come libros", abusivo... Cuántos adjetivos nos habrán puesto a lo largo de nuestra vida, ¿no? Tantos y en tantas épocas importantes y críticas que han quedado grabados -algo así como tatuados- en nuestra persona.¿Cómo deshacerse -entonces- de esta etiqueta, que parece ser parte de nosotros? ¿Alguien puede quitármela?
Las relaciones humanas parecen basarse en adjetivos. Es como si uno no pudiera "ser" uno mismo... siempre tiene que existir una palabra o algo que nos resuma como tales. ¿Nadie inventó una palabra que nos defina simplemente por cómo somos? ¡Sin etiquetas!
En la infancia todos solemos tener nuestra cuota -a veces más elevada en unos que en otros- de crueldad... se dice que los niños son crueles ¿no es cierto? ¡Pues fíjense! Hasta los adultos ponen adjetivos a los más pequeños, que nada conocen de características, sino que se dedican a conocer y vivir. ¿Crueles? Más bien los niños no saben diferenciar en una palabra que lastima y una verdad. Ellos están aprendiendo de relaciones, conociendo las cosas, el mundo y las personas. Somos los más grandes los que debemos enseñarles de valores.
Después, con el tiempo, uno va creciendo, y ya no somos tan "sinceros"... Nos damos cuenta que a veces hay que callar pensamientos para evitar herir al otro. Sin embargo ¡la etiqueta sigue presente! Solamente que ahora aparece implícita...
Siguen pasando los años y nuestras relaciones cambian. Conocemos otras personas, nuestros allegados de la infancia quedan en el vagón de atrás... pero la famosa etiqueta sigue ahí.
¡Me la han impreso! ¿Cómo me la quito? Está tan adherida a mí que hasta yo me creo lo que dice. ¿Cuando es que empecé a ser lo que ella decía? ¿Cuándo escribieron con tanta fuerza que me hicieron creer que eso era yo?
"Ya mi vida ha pasado casi por completo.
Mi cabello se vistió de invierno y mi rostro grita a cuatro vientos las experiencias de mi vida.
Aún tengo esa palabra adherida a mí...
Todos los que me han conocido no lo hicieron realmente...
fui descripta como alguien que no soy,
y jamás pude deshacerme
de ese adjetivo que alguien más me ha puesto..."
Mi cabello se vistió de invierno y mi rostro grita a cuatro vientos las experiencias de mi vida.
Aún tengo esa palabra adherida a mí...
Todos los que me han conocido no lo hicieron realmente...
fui descripta como alguien que no soy,
y jamás pude deshacerme
de ese adjetivo que alguien más me ha puesto..."
Pero, ¡espera! Aún esa parte de mi vida no ha llegado. Todavía estoy a tiempo de quitar ese tatuaje de mi cuerpo y volver a ser como yo soy...
¿Cómo me quito esa etiqueta? ¿Quién me ayuda a quitármela?
Escrito por el alma de la autora de este blog
el día Martes 17 de Febrero de 2009
el día Martes 17 de Febrero de 2009




Acabas de tocar creo que el tema mas existencial de mi vida, como arrebatarnos de esas etiquetas equivocadas, o tal vez correctas pero exageradas. El ser inteligente te transforma en Chupamedias, el ser expresivo, te denomina loco. Me gusto mucho lo que escribiste silvi :)
ResponderEliminarbesiitos!