Escuchando noticias por radio y televisión, y buscando información por internet, encontré cantidades increíbles de artículos, centrando su relato en frases como..."Sindicatos docentes de las provincias de Río Negro, La Rioja, Corrientes, Neuquén, Chubut y Buenos Aires resolvieron no empezar las clases por conflictos salariales, a los que se sumó hoy la ciudad de Buenos Aires (...)"
"Las y los alumnos de 13 escuelas secundarias, de la Ciudad de Buenos Aires, están llevando adelante un fuerte reclamo por el recorte de las 60.000 becas programadas para el actual año lectivo (...)"
"Con la participación de más de 21 mil docentes
y en el contexto de un paro provincial (...)"
"Fue y es la solidaridad de la comunidad educativa (alumnos, padres y docentes) la que ha hecho posible el mantenimiento de nuestra educación pública, a pesar de las continuas crisis económicas, sociales y políticas de nuestro país, sin recibir más que escasos subsidios y promesas gubernamentales de mejoras (...)"
"Las y los alumnos de 13 escuelas secundarias, de la Ciudad de Buenos Aires, están llevando adelante un fuerte reclamo por el recorte de las 60.000 becas programadas para el actual año lectivo (...)"
"Con la participación de más de 21 mil docentes
y en el contexto de un paro provincial (...)"
"Fue y es la solidaridad de la comunidad educativa (alumnos, padres y docentes) la que ha hecho posible el mantenimiento de nuestra educación pública, a pesar de las continuas crisis económicas, sociales y políticas de nuestro país, sin recibir más que escasos subsidios y promesas gubernamentales de mejoras (...)"
Bueno, no sólo los artículos son los que exponen estas frases... también lo son los titulares. "Bancos en mal estado, una panorámica frecuente en las escuelas públicas". ¡Demasiado famosos para ganarse el puesto de "titular"!
Puedo entender las dificultades económicas y todo el revuelo, pero a la vez me pregunto... ¿y los chicos? ¿alguien se preocupa por ellos?
Empezando por la base de la pirámide, que estaría compuesta por aquellos medios que hacen posible la cultura en los más chiquitos: las escuelas, los materiales de estudios, los docentes, una estructura social y física que los ampare. Para estar predispuesto a aprender hay condiciones básicas que deben cumplirse: no se puede aprender con la pancita gruñendo.
Los docentes tienen un gran labor en -me atrevería a decir- el futuro del país: ¿no debería valorarse lo suficiente? Ellos crían a nuestros hijos cuando nosotros estamos trabajando para pagar la comida de todos los días. Son la segunda parte más importante en el desarrollo de un niño. La escuela es el otro lugar -además de la propia casa, cuando se tiene- donde más se está, y la maestra es la primer confidente fuera de la familia.
Como decía... entiendo la crisis y que así como quienes trabajan de otra cosa, los docentes cumplen su trabajo y el sustento económico para su propia familia en la escuela. Por supuesto que lo entiendo. Pero, ¿y los chicos? ¿No debe existir esa vocación, ese lazo tan fuerte, esa necesidad de enseñar lo más que podamos a nuestros niños, que van a ser los que sigan adelante con el mundo cuando ya -e incluso antes- nosotros no estemos? ¿Nadie privilegia a los chicos?
Escribo estas palabras sin un argumento en particular. No tienen un objetivo más que informativo, para los que no están al tanto de la situación. Supongo que es solamente una manera de expresar tanta indignación en nombre de ellos, quienes todavía -muchos- no aprendieron a preguntar a los más grandes: "¿y yo?"
Puedo entender las dificultades económicas y todo el revuelo, pero a la vez me pregunto... ¿y los chicos? ¿alguien se preocupa por ellos?
Empezando por la base de la pirámide, que estaría compuesta por aquellos medios que hacen posible la cultura en los más chiquitos: las escuelas, los materiales de estudios, los docentes, una estructura social y física que los ampare. Para estar predispuesto a aprender hay condiciones básicas que deben cumplirse: no se puede aprender con la pancita gruñendo.
Los docentes tienen un gran labor en -me atrevería a decir- el futuro del país: ¿no debería valorarse lo suficiente? Ellos crían a nuestros hijos cuando nosotros estamos trabajando para pagar la comida de todos los días. Son la segunda parte más importante en el desarrollo de un niño. La escuela es el otro lugar -además de la propia casa, cuando se tiene- donde más se está, y la maestra es la primer confidente fuera de la familia.
Como decía... entiendo la crisis y que así como quienes trabajan de otra cosa, los docentes cumplen su trabajo y el sustento económico para su propia familia en la escuela. Por supuesto que lo entiendo. Pero, ¿y los chicos? ¿No debe existir esa vocación, ese lazo tan fuerte, esa necesidad de enseñar lo más que podamos a nuestros niños, que van a ser los que sigan adelante con el mundo cuando ya -e incluso antes- nosotros no estemos? ¿Nadie privilegia a los chicos?
Escribo estas palabras sin un argumento en particular. No tienen un objetivo más que informativo, para los que no están al tanto de la situación. Supongo que es solamente una manera de expresar tanta indignación en nombre de ellos, quienes todavía -muchos- no aprendieron a preguntar a los más grandes: "¿y yo?"
Escrito por el alma de la autora de este blog
el día Viernes 27 de Febrero de 2009




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